Un inolvidable «baño latinoamericano-chino» en Xuzhou

El pasado fin de semana, después de un viaje en tren desde Beijing a más de 300 kilómetros por hora, llegué a la ciudad de Xuzhou, en la provincia de Jiangsu, donde con alegría y emoción me dí «un baño latinoamericano-chino» como no lo hacía desde mis años juveniles en el Hotel de la Amistad.

Invitado personalmente por el Dr. Guo Cunhai, entre otros títulos, Fundador y Director del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales, tuve el honor y el gusto de participar en el III Seminario sobre «China y América Latina y el Caribe: diálogo entre civilizaciones».

Desde la noche del viernes, cuando llegué, y todo el fin de semana, coincidí con autoridades oficiales, diplomáticos, rectores de Universidades, catedráticos, investigadores, Directores de Diversos Institutos, estudiantes de cursos superiores, periodistas.

Por supuesto, aparte de China, estuvieron presentes en el Seminario, representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Panamá, Perú, Venezuela y Uruguay.

Entre tantos latinos, de España también estaba el Dr. Rafael Martin Rodríguez, Profesor Titular de la Universidad de Fudan.

Uruguay estuvo representado por el Cónsul de nuestro país en Shanghai, Leonardo Olivera.

Con excepción del Cónsul uruguayo no conocía a ninguno de los extranjeros allí presentes, pero desde el primer momento me sentí muy bien, disfrutando de la mezcla de acentos de nuestro idioma español, desde México hasta el Cono Sur.

De la parte china conocía a más gente, y volví a encontrarme con jóvenes «viejos amigos», como el Director General del Departamento de América Latina y el Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores, Zhao Bentang, a quien había tenido el gusto de conocer en Madrid. También estaban allí por supuesto Guo Cunhai, Lou Yu, de la Academia de Estudios de América Latina; An Xinzhu -de China Hoy- y viejos y nuevos amigos de Xinhua, de la página «Renmin» del Diario del Pueblo, del Instituto Confucio y un larggo etc.

Un resumen de todo lo tratado daría para escribir un libro, y no sé si el Instituto de América Latina lo va a hacer o habilitar una página web al respecto. En todo caso se habló «de casi todo»: los lazos entre América Latina y China en la antigüedad, la Nao de china, el comercio bilateral y las inversiones chinas (con sus luces y sus sombras), la traducción de obras de autores latinoamericanos al chino; la enseñanza del chino en América Latina, o del español en China, el papel de la inmigración china en América- en el pasado y el presente-, experiencias económicas de diversos países latinoamericanos, y otro largo etc.

Para mí, la experiencia fue sumamente rica por todo lo que pude aprender y no me alcanzaría el espacio para agradecer a tantas instituciones y tanta gente que participó en esta Sesión y con la cual espero seguir manteniendo lazos en el futuro. La organización fue perfecta -y soy consciente del enorme trabajo que eso lleva- con la presencia de un excelente grupo de voluntarios, estudiantes de español de Xuzhou.

Desde el día en que recibí la invitación, pero sobretodo después de haber llegado a Xuzhou y haber leído el programa y la lista de ponentes, llegué a preguntarme: ¿y qué hago yo acá en medio de tantas ilustres personas? Me preguntaban qué era yo; y no tenía otra respuesta que decir «no soy nadie», nada más que un viejo que lleva relacionado con China más de 44 años, sin ningún título, sin ninguna profesión relacionada con lo del Seminario….

Pero me sentí muy agradecido y emocionado cuando se anunció la presentación del libro «Historia oral; voces y testigos del intercambio cultural entre China y América Latina», por ahora en chino y próximamente en español, donde uno de los doce capítulos están dedicados a mi padre, Vicente Rovetta, fundador de «Nativa Libros» y a mi humilde persona. Y me invitaron a decir unas palabras acompañadas por fotos de la parte de mi familia que estuvo en China.

En la presentación del libro. En la foto de atrás, el Presidente Mao Zedong y el Primer Ministro Zhou Enlai, recibiendo a mi padre, Vicente Rovetta

No sé tampoco como agradecer, y también es motivo de orgullo para mí, que se mencionara mi página «Reflexiones Orientales», y en cuyo nombre hice una breve reflexión sobre los logros de China en la lucha contra la pobreza.

Hacía décadas que no me sentía tan cómodo en un Seminario, que no aprendía tantas cosas de interés para mí. Y por encima de todo eso fue una experiencia maravillosa el conocer, en medio de tanta mediocridad a la que me enfrento todos los días, a tanta gente de un gran valor humano, y que -como los que de verdad saben de lo que hablan- son sencillos.

Muchas gracias a los organizadores por su invitación, muchos gracias a todos los que me mostraron su cariño, amabilidad y respeto. Espero que esto se repita y dentro de mis muy modestas posibilidades, ya saben dónde encontrarme.

  1 comentario para “Un inolvidable «baño latinoamericano-chino» en Xuzhou

  1. Leisbeth Berríos León
    23 septiembre, 2019 en 4:50 am

    Amigo Ud a dicho la pura verdad sobre este encuentro. Cuánto aprendizaje mezclado con una pedagógica humildad. Cónsul Gnral de la República Bolivariana de Venezuela en Shanghai. Leisbeth Berríos León.

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