Ofensiva Occidental contra China

En los últimos años, y en especial meses, y a medida que crece el poderío económico y político de China en el mundo, están creciendo, en especial en Occidente, las críticas y acusaciones contra la República Popular.

Al mismo tiempo se agudizan los conflictos diplomáticos entre el Gobierno de Beijing y algunos países del mundo. En la prensa de EE.UU. y Europa Occidental se multiplican los titulares críticos contra China llegando en algunos casos, a titular «China invade España» para terminar diciendo que España es el sexto país de la Unión Europea que más inversiones recibe del país asiático. Con todos los respetos, ser sexto en la Unión Europea es casi como no ser nadie.

El pueblo chino se ha puesto de pie


Sin embargo todas las declaraciones de la actual y anterior Administración española no paran de indicar su deseo de atraer inversiones chinas a España, para lo cual hay organismos como Invest in Spain, muy activos en este terreno.

Creo que en una acción sin precedentes el gobierno español, a través de su Ministerio de Asuntos Exterior, emitió un comunicado sobre la pena de muerte de un ciudadano canadiense en China, donde también se expresa «su inquietud por la detención en la República Popular de China de los ciudadanos canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor»

Dicho comunicado fue respondido de forma inmediata y contundente por otro de la Embajada de China en Madrid. 


Creo que todos los seguidores de China son conscientes que detrás de estas acciones contra ciudadanos canadienses en la República Popular está el conflicto originado por la detención en Canadá de Meng Wanzhou, Directora Financiera de la gigantesca tecnológica Huawei, e hija de su fundador, Ren Zhangfei, a petición de los EE.UU. que han solicitado su extradición para ser juzgada en ese país.

Con fecha de ayer, el boletín de noticias de IBERCHINA, se hace eco, y se solidariza abiertamente con una carta dirigida al Presidente chino, titulada Mr Xi,release these two canadian citizens
Al distribuir esa carta en Twitter, Iberchina, indica lo siguiente «Ejemplar reacción de la comunidad internacional de investigadores y estudiosos de China. Todo un contraste con los que defienden indirectamente la actitud del gobierno chino, intentando descalificar a los que cuestionan la política del gobierno chino.»

La «ejemplar» reacción, indica claramente “We request that you immediately release Mr. Kovrig and Mr. Spavor so that they may be reunited with their families.” en un tono creo que no muy diplomático cuando se están dirigiendo al Presidente de una República. He subrayado además el you, ya que la petición no está dirigida a China, a su gobierno, sino a la persona de su Presidente.

Entre las más de cien personas que firman la declaración 27 de ellos son diplomáticos, y el resto investigadores y profesores en su gran parte, y por este orden, de los siguientes países: EE.UU., Australia, Reino Unido y Canadá. También hay firmantes de Suecia, Alemania, Japón, Francia, tres de Dinamarca y de Filipinas, dos de Italia y México, y uno de Nueva Zelanda, India, Singapur o Corea del Sur.

Por parte española, aparte de la adhesión de Iberchina, figuran Mario Esteban -del Real Instituto Elcano y la Universidad Autónoma de Madrid. y Miguel Otero-Iglesias -del mismo Instituto y de la escuela de negocios IESE-

Dicho con respeto, dudo mucho que esas firman sean una representación de la comunidad internacional de investigadores y estudiosos de China, si bien es verdad que figuran personalidades de instituciones de mucho prestigio. Sin embargo, ¿quién les da la representatividad de la comunidad internacional? ¿No sería más correcto decir, por ejemplo, «una parte importante de la….»?

Como ya indiqué en más de una oportunidad hay cosas que me gustan de China y otras que no. Sin embargo, quisiera hacer los siguientes comentarios:

1. Los Estados Unidos -con todo su pasado internacional de implicación en Golpes de Estado y de apoyo y participación en violación a los derechos humanos-, con el caso de Guantánamo, y la violación de los más elementales derechos humanos a inmigrantes -entre ellos niños- y minorías nacionales, no tiene en mi modesta opinión ninguna autoridad moral para criticar a China.

2. Lo mismo podemos decir de la Unión Europea, sobretodo en estos momentos, con gobiernos que impulsan la limpieza étnica (Italia), otros que no reconocen ya la independencia del poder judicial (Polonia), y los que de manera abierta adoptan posiciones homófobas (Bulgaria), entre otros.

3. No he visto, por ejemplo por parte de la Administración española, o tan ilustres personalidades, comunicados «ejemplares» en relación con la pena de muerte, la detención arbitraria de presos -entre ellos niños- o la tortura, en países aliados y amigos, empezando por los mismos Estados Unidos.

4. La publicación de un comunicado de gente «importante» expresa sus sentimientos, con los cuales se podrá estar de acuerdo o no, pero no son una muestra de la verdad absoluta. Salvando todas las diferencias, los independentistas catalanes han obtenido a nivel mundial declaraciones de apoyo de personalidades tan importantes como Noam Chomsky, Angela Davis o la Premio Nobel de la Paz, Jody Willians. También existe un manifiesto firmado por casi 60 intelectuales y personalidades de la cultura en España contra lo que consideran «incomprensible» prisión preventiva de algunos líderes independentistas. Firman ese manifiesto figuras como Elvira Lindo, Ismael Serrano, Manuel Rivas o Carlos Zanón, entre otros. ¿Quiere decir esto que yo esté a favor de este comunicado? Lo que intento decir es que los comunicados firmados por gente famosa, de relieve, no son un sinónimo de la verdad; o que comunicados como este relacionado con Cataluña no necesariamente deben ser representativos de la «comunidad intelectual española».

5. En todo caso, no pertenezco a la comunidad de investigadores y estudiosos de China ni a ningún organismo de prestigio de España, y respetando la opinión de los demás, espero poder seguir expresando, desde este pequeño rincón, lo que pienso en relación a un país con el cual llevo casi 44 años de relación. Lo que yo piense que debe ser criticado de China lo haré, como lo he hecho, de forma directa, pero lo que nunca haré será criticarla desde un ángulo «Occidental» que considero no tiene autoridad moral para hacerlo.

@PabloRovetta

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